Noble octuple sendero

 

Para liberarnos del sufrimiento plena y definitivamente tenemos que eliminarlo de raíz, lo que significa eliminar la ignorancia. Pero, ¿cómo nos las arreglaremos para eliminar la ignorancia? La respuesta se desprende claramente de la naturaleza del enemigo: puesto que la ignorancia es el estado de no conocer las cosas tal y como realmente son, lo que nos hace falta es el conocimiento de las cosas tal y como realmente son. No un conocimiento como idea, sino el conocimiento perceptual, el conocimiento que es también visión. Esta clase de conocimiento es lo que se llama sabiduría (pañña). La sabiduría ayuda a corregir la labor de distorsión de la ignorancia, nos capacita para comprender las cosas tal y como son verdadera, directa e inmediatamente, libres de la pantalla formada por las ideas, las opiniones y los juicios que nuestra mente pone ordinariamente entre nosotros y la realidad.

Para eliminar la ignorancia necesitamos sabiduría, pero ¿cómo adquirir sabiduría? Igual que ocurría en el caso del conocimiento indudable de la naturaleza última de las cosas, la sabiduría se puede cultivar. Empieza a existir por medio de un conjunto de condiciones, condiciones que tenemos el poder de desarrollar. Estas condiciones son los factores mentales, los componentes de la consciencia, que se ensamblan en una estructura sistemática a la que podemos llamar un camino en el sentido más esencial de la palabra: un trayecto para moverse que conduce a una meta. La meta es el fin del sufrimiento, y el camino que conduce a ella es el Noble Octuple Sendero con sus ocho factores:

  1. Recta Opinión

  2. Recto Propósito

  3. Recta Palabra

  4. Recta Acción

  5. Recto Sustentamiento

  6. Recto Esfuerzo

  7. Recta Atención

  8. Recta Concentración

El Buddha llama a este sendero el Camino del Medio (majjhima patipada) porque evita cualquier contacto con los extremos, dos intentos equivocados de lograr la liberación del sufrimiento. Un extremo es la indulgencia en los placeres sensuales, tratar de extinguir la insatisfacción gratificando los deseos. El Buddha describe la indulgencia en los placeres sensuales como "baja, vulgar, mundana, innoble y que no conduce a la meta". El otro extremo es la práctica de la automortificación, el intento de obtener la liberación castigando al cuerpo. El error consiste en tomar al cuerpo como causa de la esclavitud cuando la verdadera fuente del problema yace en la mente. Castigar al cuerpo para preservar a la mente de esas impurezas no sólo es inútil, sino que además lo debilita, deteriorando un instrumento necesario. El Buddha describe este segundo extremo como "doloroso, innoble y que no conduce a la meta"

El Sendero evita el extremo de la indulgencia de los sentidos reconociendo la futilidad del deseo y enfatizando su renunciación. Pero la práctica de la renunciación no se manifiesta atormentando al cuerpo, sino que consiste en un entrenamiento mental, y para realizarlo el cuerpo debe estar en buenas condiciones, debe ser un soporte vigoroso del trabajo interior. Este es el Camino del Medio que "proporciona la visión, proporciona el conocimiento y conduce a la paz, al conocimiento directo, a la iluminación, al Nibbana o Nirvana".

Los ocho factores del Noble Octuple Sendero no son pasos que haya que dar sucesivamente, uno tras otro; es más adecuado describirlos como componentes, comparables a los filamentos entrelazados de un solo cable que requiere la contribución de todos para tener un máximo de resistencia, que hacerlo como peldaños. Los ocho factores pueden llegar a estar presentes simultáneamente, respaldando cada uno a los demás, cuando se alcanza un cierto grado de progreso, pero hasta que se llega a ese punto es inevitable seguir algún orden para exponer el sendero. Desde el punto de vista del entrenamiento práctico, los ocho factores se dividen en tres grupos:

  1. Grupo de la Disciplina Moral, compuesto por la Recta Palabra, la Recta Acción y el Recto Sustentamiento.

  2. Grupo de Concentración, compuesto por el Recto Esfuerzo, la Recta Atención y la Recta Concentración.

  3. Grupo de Sabiduría, integrado por la Recta Opinión y el Recto Propósito.

Estos tres grupos representan las fases del adiestramiento: el adiestramiento en la disciplina moral más elevada, el adiestramiento en la consciencia superior y el adiestramiento en la sabiduría más alta

El orden de los tres entrenamientos viene determinado por el propósito y la dirección del sendero en conjunto, y puesto que la meta final a la que conduce, la liberación del sufrimiento, depende fundamentalmente de la erradicación de la ignorancia, el punto culminante debe ser el adiestramiento que se opone directamente a ella, es decir, el adiestramiento en la sabiduría que está diseñado para despertar la facultad de la comprensión penetrante que ve las cosas "tal y como son realmente". La sabiduría se desarrolla por grados, pero incluso los más leves atisbos de visión cabal presuponen como base una mente que ha sido concentrada, despejada de perturbaciones y distracciones. La concentración se logra mediante el adiestramiento en la consciencia superior, la segunda división del sendero, que proporciona la calma y el recogimiento que se necesitan para desarrollar la sabiduría. Pero para conseguir que la mente esté unificada en la concentración, debemos inspeccionar las disposiciones perjudiciales que dominan normalmente sus labores, que estas disposiciones dispersan el haz de la atención y la desparraman sobre una multitud de asuntos. Estas propensiones perjudiciales seguirán gobernando mientras se les permita expresarse a través de los canales del cuerpo y de la palabra en forma de actos físicos y verbales. Por tanto, para prevenir que se conviertan en herramientas de las impurezas, es necesario restringir las facultades de actuación en el mismo momento de iniciar el adiestramiento. Esta es la tarea que cumple la primera división del sendero: el entrenamiento en la disciplina moral. Vemos así que el sendero desarrolla de principio a fin sus tres fases, siendo la disciplina moral el fundamento de la concentración, la concentración el fundamento de la sabiduría y la sabiduría el instrumento directo para alcanzar la liberación.

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